TY - BOOK AU - Locke,John AU - Mellizo,Carlos TI - Segundo tratado sobre el Gobierno Civil T2 - Grandes Obras del Pensamiento SN - 844870200X U1 - 108 22 PY - 1995/// CY - Barcelona PB - Altaya KW - Locke, John KW - Gobierno Civil KW - Filosofía Política KW - Sociedad Civil (Filosofía Política) KW - Contrato Social N1 - Incluye selección bibliográfica (p.233-238) e índice; Del estado de la naturaleza.-- Del estado de la Guerra.-- de la esclavitud.-- De la propiedad.-- Del poder paternal.-- De la sociedad política o civil.-- Del origen de las sociedades políticas.-- De los fines de la sociedad política y del gobierno.-- De los tipos de estado.-- Del alcance del poder legislativo.-- De los poderes legislativo, ejecutivo y federativo del estado.-- De la subordinación de los poderes del Estado.-- De la prerrogativa.-- De los poderes paternal, político y despótico, considerados juntos.-- De la conquista.-- De la usurpación.-- De la tiranía.-- De la disolución del Gobierno; Título Original en Inglés: The second treatise of Civil Government N2 - John Locke (1632-1704) fue un filósofo inglés, formado originalmente en las doctrinas escolásticas, y quien luego de estudiar medicina en su juventud, abandonaría tal formación para dedicarse a la filosofía. Sus dos Tratados fueron escritos como una crítica a las teorías que intentaban fundamentar la legitimidad de las monarquías absolutistas. El Segundo Tratado, escrito en 1690, constituye uno de los cimientos teóricos fundamentales del liberalismo político y su crítica a las monarquías absolutas y a los regímenes políticos autocráticos. En esta obra, Locke plantea que el fin de la sociedad política o ‘gobierno civil’ no es otro la protección de la propiedad de cada uno de sus miembros, lo que incluye la propiedad de su propia persona, su vida, su libertad, y sus bienes, es decir, todo aquello que se encuentra amenazado en el ‘estado de naturaleza’. La legitimidad de la asociación política requiere del consentimiento libre y voluntario de sus miembros (pacto), y se funda en el sometimiento de todos a una ley común conocida y aceptada, y a la existencia de un organismo judicial imparcial al que cualquier ciudadano pueda recurrir, con autoridad para decidir las disputas entre ellos y castigar a los culpables. Aquellos que no cuentan con nadie a quien apelar en defensa de sus derechos, siguen viviendo en el ‘estado de naturaleza’. En esa situación se encuentran quienes viven bajo un gobierno autocrático, ya sea una monarquía absoluta u otro tipo de gobierno arbitrario en que los ciudadanos no cuenten con un tercero imparcial al que puedan recurrir para hacer cumplir la ley común en defensa de sus derechos y su propiedad frente a las acciones y decisiones de cualquier otro de sus conciudadanos y, especialmente, de quien gobierna. Allí donde acaba la ley empieza la tiranía. ER -